para rezar antes de cada salida
Gracias por permitirme salir a rodar. Que todos los que hoy salimos a pedalear aprendamos a contemplar la belleza de tu creación a lo largo de la ruta.
Ayúdanos a mantenernos alerta. Danos buen juicio ante el clima, el tráfico, las curvas, las brechas y todo lo que encontremos en el camino. Líbranos de caídas y de cualquier otro peligro.
Danos la sabiduría para pedalear con paciencia y amabilidad. Que seamos respetuosos con todos aquellos con quienes compartimos el camino. Si alguien necesita ayuda, que nos detengamos para tenderle una mano.
Permite que regresemos sanos y salvos a nuestros hogares, y guía siempre nuestro corazón hacia Ti, la meta final de nuestra vida.
Amén.
Virgen de Guadalupe: ¡ven a rodar con nosotros!
Ofrezco esta rodada por… (una persona o una causa)
Al terminar la rodada: «¡Gracias Jesús y María por su protección!»
En México, los ciclistas acostumbran encomendarse a la Virgen de Guadalupe.
Aunque en cada país María es venerada bajo distintas advocaciones, es la misma Madre de Dios quien protege, guía y acompaña a los ciclistas de todo el mundo.